Misa por el Padre: La Negrita como telón de fondo

El pasado 17 de diciembre se tuvo una Misa en San José, Costa Rica, por el eterno descanso de Mons. Javier Echevarría, a quien cariñosamente llamábamos Padre.

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Opus Dei - Misa por el Padre: La Negrita como telón de fondo

La Santa Misa tuvo lugar en la Iglesia de Fátima, en los Yoses, y la celebró Mons. Luis Baura de la Peña, vicario regional del Opus Dei en Costa Rica.

Gracias al enorme cariño que tantas personas tenían al Padre, la asistencia fue grande, la Iglesia se llenó y quedaron bastantes personas de pie.

Mons. Luis Baura, en la homilía, recordó varios momentos del paso del Padre por Costa Rica. Entre otras cosas recordó que las dos veces que estuvo en el país, visitó la Negrita (modo como cariñosamente llamamos los costarricenses a la Virgen de los Ángeles, que se venera en la Basílica de la Virgen de Los Ángeles en la ciudad de Cartago). Y cómo tantísimas personas sintieron la cercanía del Padre durante su paso por Costa Rica en esos dos viajes.

Entre las personas que asistieron estaba el Cónsul de España que asistió en representación del embajador que no pudo asistir por encontrarse fuera de San José.

También asistió Martín R, periodista, director del Semanario Eco Católico que, al saber del fallecimiento del Padre, recordó en un post de Facebook la entrevista que le hiciera para el periódico en el 2014. Mencionó que había percibido a don Javier como alguien con una “generosidad desbordada”, “auténticamente interesado en mi vida, trabajo y familia.” El post terminaba diciendo “ahora que murió y que por misericordia de Dios está en el cielo, le pido (…) que no deje de orar por los que en medio de tantas complejidades y cargando con nuestras propias carencias, seguimos comunicando al mundo la esperanza cristiana”.

Carmen, que se encontraba en la Misa con su esposo Carlos, mencionó que después de muchos años de ser cooperadora, un día hace 16 años cuando el Padre visitó Costa Rica por primera vez, sintió que había llegado el momento de decidirse por ser de la Obra: “hoy puedo decir que la vocación se la debo al Padre”.

Cristina, que también asistió a la Santa Misa recordaba: “En una ocasión tuvimos la dicha, mi familia y yo, de tener un ratito de tertulia con el Padre; yo estaba tan impresionada que no podía creer que estaba allí, hablando con él. Nos regaló un Rosario a todos y nos habló mucho de la importancia del rezo del Rosario, de la importancia de mantenernos unidos como familia y de rezar en familia; es algo que guardaré para siempre.”

Isaac no quiso dejar de mencionar que “para mí el Padre es inspirador. Tuve la oportunidad de conocerlo cuando visitó nuestro país. El transmitía un gran sentido positivo de la vida. Me lo imagino en el Cielo junto a dos santos: San Josemaría y don Álvaro del Portillo”.

Mónica conoció al Padre en el 2014, en su segundo viaje a Costa Rica y comentó que en aquel entonces: “tenía muy poco de pertenecer a la Obra (…) y pude contarle que yo había estado hacía poco en el UNIV, de una amiga que nos había acompañado y que acababa de convertirse al cristianismo (…), estaba muy contento, se le veía muy cariñoso. Mi impresión fue el de estar realmente con un papá, con una ternura muy especial desde el primer momento.

Luis, Arquitecto, tuvo palabras de cariño hacia el Padre y mencionó que “recientemente y a través de mi hija que va al Club de niñas Lari, pude tener la maravillosa experiencia de conocer el Opus Dei y escuchar del Padre. Vine a esta misa como un modo de apoyar a los fieles de la Obra y desearle al Padre Javier, un buen viaje a la eternidad”.

Mariela, estudiante 10º año del Colegio Santamaría narró que: “con ocasión de la visita del Padre en el 2014, algunas alumnas de mi colegio y yo, asistimos a un encuentro con él. Tuve la oportunidad, junto con otra compañera, de entregarle una imagen muy pequeña de la Negrita. Él la recibió con mucho cariño y durante toda la tertulia la tuvo en sus manos, al finalizar la guardó en su bolsillo. Fue un momento muy especial”.

María recordaba que “Cuando el Padre visitó nuestro país en el 2014, en el Colegio Iribó, (…) recuerdo concretamente que se detuvo con uno de los conserjes del colegio, que en esos momentos tenía un problema familiar, y el Padre, como si no hubiera una agenda que cumplir y un montón de personas que atender -había tal vez unas quinientas personas entre padres, alumnos y personal-, se detuvo a escucharlo y a decirle una palabras de aliento con un cariño realmente especial. Tener al Padre entre nosotros nos llenó de alegría y de nuevas fuerzas para seguir adelante, a pesar de las dificultades”.

Jorge H, periodista tenía un compromiso y comentó que se iría a mitad de la Misa, pero que no había querido faltar. Sin embargo se quedó y al final era como si no quisiera irse. Recordó las veces que vio al Padre, tanto en Roma en un congreso sobre Comunicación Institucional como cuando el Padre estuvo en Costa Rica.

“Hace 2 años cuando el Padre visitó el colegio Iribó”, comentaba María Alejandra, “tuve la oportunidad de entregarle un regalo en nombre del colegio (…) Me pareció tan accesible y amable y recuerdo que me dijo unas palabras ese día: ¡Haz lo que Dios te pida y sé feliz! Los recuerdo con enorme cariño.”

Al terminar la Sta. Misa muchas personas quisieron acercarse al Padre Luis para darle el pésame. Aunque el ambiente era agridulce por el dolor de la partida del Padre, reinaba una gran serenidad al final de la Misa por la alegría de saber que su vida santa había dejado un gran surco en la tierra y ahora desde el cielo nos ayudará más.